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1 de septiembre de 1939: el origen de una gran tragedia (Parte II)

1 de septiembre de 1939: el origen de una gran tragedia (Parte II)
Polonia veía como la Alemania nazi de Hitler ponía sus ojos sobre ella como principal objetivo y era consciente del potencial que poseía la Wehrmacht y la Waffen SS. El Ejército polaco planeó un plan de defensa meditado para poder defender las embestidas alemanas, pero su potencial y efectivos no era ni mucho menos comparable con el germano. Polonia sucumbiría en un caos apoteósico en el mínimo tiempo posible, dado que se vio invadida por dos potencias: Alemania por el oeste y la URRS por el este.
J. V. SALINAS

Plan de defensa y resistencia polaco

La defensa de Polonia podía seguir dos estrategias; la primera consistía en defender los 1.800 kilómetros de frontera con Alemania, protegiendo así las industrias, comunicaciones y grandes centros de población. Esta solución dejaba a los ejércitos polacos en una situación delicada, pues podían ser rodeados con facilidad debido a la gran extensión del frente. La segunda estrategia sería resistir empleando como líneas de defensa el curso de los grandes ríos, como les recomendó el general francés Gamelin en mayo de 1939: resistir en zonas protegidas por ríos como el Vístula, el San y el Bug esperando la ayuda franco-británica. La desventaja de esta defensa era que los polacos perderían la mayor parte de sus zonas industriales y algunos grandes núcleos de población, algo que no tenía el lujo de poder permitirse ante el potencial armamentístico alemán.


Para la guerra en el mar se había trazado el plan Worek, que tenía por objeto impedir el desembarco alemán en el litoral polaco. En colaboración con Gran Bretaña, se había elaborado la Operación Pekín donde se proyectaba que las unidades de superficie polacas se refugiarían en puertos británicos ante la superioridad de la Kriegsmarine alemana, pero no fue así, en su mayor parte, el plan de invasión alemán se forjaría por tierra y aire.

En total, las fuerzas terrestres polacas estaban agrupadas en siete ejércitos: Ejército de Modlin, Ejército de Pomorze (basado en Pomerania), Ejército de Poznań, Ejército de Łódź, Ejército de Cracovia, Ejército de Lublin y el Ejército de los Cárpatos. También se contaba con un Grupo Operativo.
Durante la campaña, se formó el Ejército de Varsovia y el Grupo Operativo de Polesia con restos de los anteriores. La fuerza aérea polaca desplegaba 433 aviones de primera línea, repartidos entre la Fuerza Aérea Móvil (159 aviones) y las Fuerzas Aéreas de los ejércitos (274 aviones). Aunque eran superados por sus enemigos en cuanto a número y calidad del material, los polacos lucharon con notable valor y tenacidad antes de ser vencidos. Los aviones principalmente utilizados fueron los cazas PZL P.11, los bombarderos pesados PZL P.37 y los aviones de bombardeo ligero PZL P.23b ‘Karás’.

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